jueves, 2 de julio de 2020

El maestro corazón



Nuestros ojos precisan de luz para ver. Es precisamente la propagación rectilínea de los rayos de luz la que crea en la retina una imagen invertida, como la más sofisticada cámara oscura fotográfica. Es labor del cerebro invertir "la película del mundo del revés".


Tras leer el libro "El maestro del corazón" de Annie Marquier, descubrí las limitaciones de nuestro cerebro, cargado de memorias activas y trasgeneracionales, que nos conectan con las emociones inferiores: pánico, placer y poder. No obstante, la gran revelación fue descubrir que el corazón cuenta con todo un sistema nervioso específico, independiente y con más de 40 mil neuronas. Todo un entramado libre de memorias, que nos conectan con las emociones superiores: gratitud, escucha, paciencia, apertura,...


Entonces, no pude sino cuestionar nuestra forma de mirar el mundo: ¿será por esto que no reconocemos la abundancia del universo en nuestras vidas? ¿Será la hipnosis colectiva la que nos lleva a no tener una comunicación fluida ojos_cerebro_corazón? ¿Será una muestra más de la separación vs. unidad que nos impide vivir un estado de coherencia? O incluso, ¿vendrá de aquí la expresión "ver la luz"?


 @espacioartima

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